
"-No era más que un zorro parecido a otros cien mil. Pero le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Y las rosas se sentían muy molestas.
-Sois hermosas, pero estáis vacías, siguió diciéndoles. No se puede morir por vosotras.
Y se dirigió otra vez hacia el zorro.
-Adiós, dijo...
-Adiós, dijo el zorro. Este es mi secreto. Es muy sencillo:
sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
-El tiempo que perdiste con tu rosa hace que tu rosa sea tan importante."
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